En realidad, el resultado no refleja lo visto en el terreno de juego. Los vallisoletanos fueron mejores en el cómputo global, pero la eficacia de Gabilondo y Armando hicieron que se quedaran los tres puntos en casa. De esta forma, los bilbaínos rompen la racha de 8 años que llevaba el Valladolid puntuando en San Mamés.
En los dos goles del Athletic, marcados por Gabilondo, ha tenido gran importancia Fernando Llorente, quien como vamos viendo en las últimas jornadas, se ha convertido en un jugador indispensable para su equipo. También ha sido decisiva para el resultado final la expulsión, en el minuto 56, de Pedro López, quien cortó un contragolpe de Aduriz muy peligroso al borde del área.
El entrenador del Valladolid confesó al término del encuentro que se ha marchado con la sensación de que su equipo podía haber sacado algo más y se quejó del arbitraje. "Para el equipo pequeñito todos son pulgas. No nos pitan un penalti a favor ni por el forro. Nos tratan de quitar la vida pero estaremos peleando ahí hasta el final", señaló Mendilibar.
Caparrós, por su parte, ha valorado la victoria como un pasito más hacia la permanencia, pero que no hay que confiarse. "Ha habido nerviosismo, se ha jugado contra el reloj cuando hay que hacerlo con confianza. El equipo lo sabe hacer y a medida que tenga resultados positivos será capaz de solucionar estas situaciones. Ahora lo importante es la eficacia, haber mantenido la portería a cero y que queda un partido menos", ha declarado.
Aspecto negativo
Como aspecto negativo de esta jornada en San Mamés se resalta el minuto de silencio frustrado por algunos hinchas del equipo bilbaíno. Era la primera vez que se guarda un minuto por una víctima del terrorismo en "